
No te temo, ven cuando quieras, pero no me lleves al cielo, deja que me convierta en música para así sonar y ser oído por los que amo y me han querido.
Déjame ser aquella nota dentro de la partitura celestial donde todo encaja.
Ven cuando quieras, tal vez desearás seguirme.
Se acaba una vida pero retumba una nueva melodía en el Universo. ¡Perfecta harmonía!
¡Creador! ¡Rasga tu guitarra!
Yo seré la nota que te acompañe en tu Infinita canción mientras el Cosmos baila.
¡La función debe continuar!












