06 marzo 2007

Con las hojas marchitas




Aprendió que no existía un para siempre;
supo que su marcha lo llevaría a la muerte.

Sus hojas calleron al igual que calló mi vida
para no volver a brotar jamás.
Pero el tiempo pasa y yo también he aprendido.

1 comentario:

EGA dijo...

Y con una lección aprendida seguimos adelante, temblando vacilantes de lo que ese futuro aguarda, difuminado camino que recorremos con los ojos vendados.
besos y abrazos..