
Una noche viendo una película argentina se me quedó grabada una frase en la que un tipo decía que en las parejas se pasan pocos momentos malos, por suerte, pocos momentos buenos y la mayoría de momentos son normalidad.
El gran secreto de la pareja es tener claro que has decidido embarcarte junto a otra persona en el proyecto más importante de tu existencia: tu propia vida.
Es un proyecto que pasa de ser individual a común, donde la comprensión, el respeto y la comunicación han de ser el mapa nos guíe en el camino de la propia vida, dejando de lado el gran veneno del egoísmo.
Los momentos malos vendrán igual que pasarán los buenos, siendo imprescindible valorar lo que tienes y acordarte de por qué lo tienes.
En la película LOVE STORY se dice la mayor mentira de la historia: "... cuando en una pareja uno de los dos piensa en la posibilidad de dejarlo es que ya no existe la pareja..."
La duda es innata al ser humano y siempre la llevamos con nosotros en todas nuestras decisiones, y ha de ser superada con determinación, es una cuestión de claridad mental.
Cuando decides compartir una vida con otra persona has de dar el todo para así recibir lo mismo, siendo la única forma de superar los malos momentos, teniendo claro que al final del túnel siempre hay luz, y al final de la dura ascensión siempre encontramos las mejores vistas.
Yo entiendo la comunicación como algo espontaneo, expresando a la otra persona lo que sientes tal cual lo sientes sin modificar el mensaje dependiendo de qué crees que piensa la otra persona, ya que así se llega al mal entendido de las situaciones, siendo el principal generador de problemas entre dos personas.
En definitiva, valora lo eterno por encima de lo pasajero.
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