
Rompí las cadenas que retenían mi mente y me arrastré fuera de la caverna para enfrentarme a la Luz. Tontos los que allí dentro se quedaron idealizando un mundo que no existe basándose en simples sombras.
La luz es terrible y abrasa mis ojos... ¿o son mis ojos terribles por estar acostumbrados a las sombras?
Pronto se abren y ven un mundo nuevo, lleno de color y de vida, de luz y de harmonía. Ahora recuerdo con pesar aquellos días en la caverna y a los que allí se quedaron.
Los cobardes no viven, sólo arrastran su mente por las sombras. Yo también vencí a ese algo en mi momento. No tuve miedo. También lloré, también me perdí, pero al final mis ojos se acostumbraron a la luz... ¿fue Platón mi salvador? NO. Yo me salvé a mí mismo.
La luz es terrible y abrasa mis ojos... ¿o son mis ojos terribles por estar acostumbrados a las sombras?
Pronto se abren y ven un mundo nuevo, lleno de color y de vida, de luz y de harmonía. Ahora recuerdo con pesar aquellos días en la caverna y a los que allí se quedaron.
Los cobardes no viven, sólo arrastran su mente por las sombras. Yo también vencí a ese algo en mi momento. No tuve miedo. También lloré, también me perdí, pero al final mis ojos se acostumbraron a la luz... ¿fue Platón mi salvador? NO. Yo me salvé a mí mismo.