26 febrero 2008

Luces y sombras


Rompí las cadenas que retenían mi mente y me arrastré fuera de la caverna para enfrentarme a la Luz. Tontos los que allí dentro se quedaron idealizando un mundo que no existe basándose en simples sombras.
La luz es terrible y abrasa mis ojos... ¿o son mis ojos terribles por estar acostumbrados a las sombras?
Pronto se abren y ven un mundo nuevo, lleno de color y de vida, de luz y de harmonía. Ahora recuerdo con pesar aquellos días en la caverna y a los que allí se quedaron.
Los cobardes no viven, sólo arrastran su mente por las sombras. Yo también vencí a ese algo en mi momento. No tuve miedo. También lloré, también me perdí, pero al final mis ojos se acostumbraron a la luz... ¿fue Platón mi salvador? NO. Yo me salvé a mí mismo.

06 marzo 2007

Con las hojas marchitas




Aprendió que no existía un para siempre;
supo que su marcha lo llevaría a la muerte.

Sus hojas calleron al igual que calló mi vida
para no volver a brotar jamás.
Pero el tiempo pasa y yo también he aprendido.

05 enero 2007

Cada día un gran día


Es mi alma la que vuela, no yo quien envejece.


Es mi sonrisa eterna porque mis ojos solo contemplan belleza.


Es la vida un regalo, y nacemos para disfrutar de ella.


Cada momento es único, cada día un gran día y así el baile es eterno.

21 septiembre 2006

Historias, palabras y silencio.


" No es bueno repetir lo que está dicho.
Después de haber hablado,
de haber vertido lágrimas,
silencio y sonreíd;
nada es lo mismo.

Habrá palabras nuevas para la nueva historia
y es preciso encontrarlas antes de que sea tarde."

Ángel González

Supongo que nuestra vida tendrá sentido si en el último suspiro de ésta sabemos mirar hacia atrás y enlazar todas las historias y momentos vividos, y sobre todo, si hemos sabido encontrar en cada momento las historias que nos han ido pasando, porque el haberlas buscado hubiese sido repetir el mismo error una y otra vez.


13 septiembre 2006

El beso de Cupido


Se cerró la noche, se apagó la Luna, las estrellas se hundieron en un abismo negro. No se ven farolas en las calles, ya no hay luces que iluminen este mundo porque ninguna luz puede competir con su mirada.
Ya no hay sombras, los contornos se disuelven, los colores se desvanecen porque nada es más bello que su imagen, esa imagen que derrite mis pupilas.
Los coches no circulan, los bares han cerrado, las olas del mar que nos contempla se han apagado rendidas a la melodía de sus palabras; música que guía mis sueños.
Es su sonrisa la que me hace sonreír, es el simple tacto de su piel el que hace que mi alma salga alegre de las tinieblas para no volver jamás.
Es aquel momento en el que la conocí, el instante en el que la besé y me hizo suspirar, el que espero que al morir mil años viva en mi cabeza.

19 mayo 2006

LOVE STORY...¡La gran mentira!


Una noche viendo una película argentina se me quedó grabada una frase en la que un tipo decía que en las parejas se pasan pocos momentos malos, por suerte, pocos momentos buenos y la mayoría de momentos son normalidad.
El gran secreto de la pareja es tener claro que has decidido embarcarte junto a otra persona en el proyecto más importante de tu existencia: tu propia vida.
Es un proyecto que pasa de ser individual a común, donde la comprensión, el respeto y la comunicación han de ser el mapa nos guíe en el camino de la propia vida, dejando de lado el gran veneno del egoísmo.
Los momentos malos vendrán igual que pasarán los buenos, siendo imprescindible valorar lo que tienes y acordarte de por qué lo tienes.
En la película LOVE STORY se dice la mayor mentira de la historia: "... cuando en una pareja uno de los dos piensa en la posibilidad de dejarlo es que ya no existe la pareja..."
La duda es innata al ser humano y siempre la llevamos con nosotros en todas nuestras decisiones, y ha de ser superada con determinación, es una cuestión de claridad mental.
Cuando decides compartir una vida con otra persona has de dar el todo para así recibir lo mismo, siendo la única forma de superar los malos momentos, teniendo claro que al final del túnel siempre hay luz, y al final de la dura ascensión siempre encontramos las mejores vistas.
Yo entiendo la comunicación como algo espontaneo, expresando a la otra persona lo que sientes tal cual lo sientes sin modificar el mensaje dependiendo de qué crees que piensa la otra persona, ya que así se llega al mal entendido de las situaciones, siendo el principal generador de problemas entre dos personas.
En definitiva, valora lo eterno por encima de lo pasajero.

05 mayo 2006

Veneno para hoy


La rutina es el veneno más peligroso que existe. Ahora soy consciente de como te va matando y de que mi envenenamiento comenzó sin darme cuenta, al igual que nos pasa a la mayoría de nosotros, hace 10 o 12 años, justo en el momento de entrar en la Universidad.

El veneno entra en la mente de las personas justo cuando aparece ante nosotros el horizonte de posibilidades y logros profesionales, de adquisición, de bienestar, de seguridad, de autosuficiencia, de la autocreación de necesidades....

Entramos en letargo, nos abstraemos de la vida, ya no vemos el Sol, no sentimos el viento en la cara ni tenemos tiempo para mirar el brotar de las flores en primavera.

Cesa inevitablemente de resonar en nuestros oídos el canto de la vida.

Por suerte el camino de la vida no se acaba y lo que se acaban son las etapas de esta.



Yo ya finalicé una, ahora empieza la siguiente.

24 abril 2006

El adiós del diablo.



Bonitos recuerdos que me llenan de dolor. ¿Cómo algo tan bello puede clavarse en mi corazón como un puñal envenenado?

¡Diablo maldito, tú te la llevaste contigo y hendiste tu lanza en mi alma ya herida por sus palabras!

Creí morir al ver brotar mi sangre para perderse en rios de tinieblas.

Hoy me siento malherido, no puedo levantarme del que un día pensé sería mi lecho de muerte.

Aún no sé si lo que estuvo a punto de matarme fue el embite del maldito Diablo o tu adiós sincero y frío.

Ahora sé que mi herida se cerrará aunque siempre lleve conmigo la cicatriz que me produjo el viento al traer hasta mí las palabras que un día me dijeron que te ibas.

Sé que es un dolor que llevaré toda mi vida y los días de viento volverá a sangrar mi herida por el temor de oír tus palabras de nuevo.

19 abril 2006

Highway..... (a medias con Alicia).



I.

El recuerdo de tus caricias, tu sonrisa , una lágrima cayendo por mi cara. ¿Podré volver a amar algún día?
La música muy alta, humo que se mueve caprichoso por el aire como un día lo hizo tu amor por mi vida.
Sentado apuro una cerveza, sonrío al borracho que me mira invitándome a formar parte de su falsa alegría, ¿podré volver a amar algún día?
La camarera sonríe mientras me pone otra copa, ¿cuántas van ya? No lo sé ni me importa, no tengo miedo de perder la conciencia porque sé que mi única conciencia eras tú.
Un trago largo a mi cerveza, el borracho baila y entra más gente en el bar. Cada vez hay más humo y mi cabeza estalla en mil recuerdos, mil melancolías, mil razones para sentir que vivo sin alma porque mi alma te la llevaste contigo.
A mediodía entró el demonio en casa arrancándome el corazón; marchó, se fue, no volvió. ¿Podré volver a amar algún día?
Más cerveza y más humo, más borrachos y más melancolía.
El local empieza a girar sobre sí al ritmo que le marcan los neones. Todo es engullido por una espiral insaciable que deforma mi mente, ya no hay humo, ya no hay borracho, ya no hay música, ya no tengo cerveza, la camarera ya no sonríe, ya no soy porque todo se fue contigo, solo queda tu recuerdo.
¿Podré volver a amar algún día?

II. Alicia

Y mientras la vida se me congela...mis ojos miran a lo lejos, hacia la salida de este maldito lugar, quiero huir de tu recuerdo y no sé donde puedo esconderme. Mientras veo hacia la oscuridad de esa puerta una silueta se va dibujando y acercando a mí. No puedo mirar hacia otro lado, algo va a suceder y siento miedo como un animal acorralado, alguien se dirige hacia mí y el tiempo parece quebrarse con cada paso que da, quiero girar la vista, no puedo. Sólo puedo rezar porque estos segundos terminen pronto.
Contengo el aliento...es una mujer que se acerca, no puedo dejar de mirarle a los ojos, unos ojos verdes profundos como el mar, que brillan entre la oscuridad de este lugar. Siento que la congelación del dolor que sentía cesa...siento mi corazón pararse...me siento morir, las luces se apagan, la música deja de sonar...creo que he bebido demasiado...
Cuando recobro la consciencia me encuentro tumbado sobre el sofá de mi casa, no recuerdo nada, no sé ni como llegué aquí, he de recordar una vez más que el alcohol no me sienta nada bien. Ella se encuentra apoyada en la barandilla de mi balcón, sonriendo.
- ¿Pero entonces...?¿No fue una alucinación producida por el alcohol? ¿Quién es?- me pregunto en silencio mientras trato de peinarme. Tengo que tener una pinta horrible...
- Por fín, te despiertas- me dice la desconocida.
- No puedo dejar de mirarle a los ojos. Tiene algo que me cautiva que me enciende el corazón y el alma. Creo que continuo borracho y esto es un sueño...-
- No es un sueño- me responde. Estoy todavía más asustado, acaba de leerme el pensamiento, o he hablado en voz alta y no me he dado cuenta.
- Estoy aquí porque tú lo pediste- dice mientras se gira y se queda mirando al horizonte. No me había dado cuenta, está atardeciendo ya y resulta impresionante la imagen que se divisa desde mi casa. El cielo está completamente enrojecido y yo estoy completamente embelesado, aturdido y algo mareado. Me mira fíjamente a los ojos y yo no puedo dejar de mirarla, no sé ni cómo se llama, ni de qué color es su pelo, sólo sé que tiene unos ojos verdes inmensos y cuando los miro, tengo la sensación de que en cualquier momento voy a despertar y hoy, por primera vez en la vida, quiero dormir y dormir, y saber a donde me lleva este sueño o esta realidad que estoy viviendo.

III.

Sí, ahora lo sé, estoy soñando. Soñando seguramente apoyado en la barra de cualquier bar, siempre es el último bar el que te hace dormir.
Verde es la tonalidad del faro que guía a los barcos perdidos mar adentro...¿bajó un ángel del cielo para guiarme hacia la costa de la realidad?
Sólo sé que perdido estoy en las altas mareas del recuerdo, invadida mi mente por una tempestad que arremolina mi pensamiento.
Mi cuerpo zozobra y caigo del barco de la vida sumergiéndome en las profundidades de un oceano oscuro y frío.
Tirito, me congelo por el frío que me rodea y caigo sin remedio hacia una oscuridad que me atrapa y engulle.
Pero incluso en los más insondables abismos hay vida y hasta mis oídos llegan las palabras de una sirena de ojos verdes que me grita al oído: ¡Yo vencí!
Mi cerebro se electrifica y mis músculos se contraen tonificándose para nadar de nuevo. Ahora sé lo que debo hacer, nadaré hasta la superficie para volver a respirar y cogiendo aire poder gritar: ¡Yo también vencí!

IV. Alicia

Y cuando vuelvo a respirar, creo que sigo ahogándome, creo que sigo soñando...vuelvo a ver sus ojos al salir del agua.
- ¿Qué haces?-me dice mientras me mira lastimosamente, como si yo tuviese la culpa de haberme caído en este mar de dolor.
- Deja de compadecerte de tí mismo y sal de una vez de este lugar-dice mientras me tiende la mano.
Estoy completamente mojado y mi aspecto es lamentable, no me reconozco, no sé donde quedó aquel adolescente con tantas ganas de luchar, con tanta pasión, con tanta fuerza...¿Dónde estará ahora?- me pregunto.
Sigue ahí, dentro de tí como siempre. Te has empeñado en sumergirlo en un coma profundo. Bebes para embriagarlo y aturdirlo, te sumerges para ahogarlo. En el fondo creo que quieres que se vaya de tu vida para siempre...
La luz del sol me ciega y no puedo dejar de escuchar en mi cabeza lo último que me dijo: "quieres que se vaya de tu vida para siempre". Pero sí, yo quiero salir, yo quiero retomar mi vida, quiero volver a sentir, quiero volver a vivir...
Siento esa luz dentro de mí, comienza a calentarme el corazón y el alma, no puedo quitarme de la cabeza sus ojos, su bondad. Con sólo pensar en ella se materializa frente a mí y sin vocalizar palabra me dice: "sólo has de luchar...y no volver a ser así como eres ahora. Así..."
Vuelve a desaparecer como arte de magia y mientras me reincorporo veo como las olas dibujan en la arena un mensaje sin sentido que todavía hoy no he conseguido descifrar: "Yo vencí a ese algo".

V.

De su mente emanó luz. De su cuerpo irradió amor y compasión y de su mirada una luz verde que lo acompañaría el resto de su vida.
No entendía donde estaba ni qué le había sucedido, lo que sí sabía es que la luz que llevaba dentro lo guiaba al infinito.
No entendió el significado de lo escrito en la arena de la playa, lo que sí sabía es que era algo bello y cada noche cuando miraba al cielo las estrellas le dibujaban en el firmamento la misma frase y juró que el resto de sus días los dedicaría a decifrarla.

"Yo vencí a ese algo. Así".

18 abril 2006

Aquí y ahora



Ayer me inspiró la mirada de una meiga; me sacó de ese mundo interior nublado, espeso y caníbal en el que sin querer todos nos vamos sumergiendo día tras otro.
Espero haber despertado por fín de un letargo de 10 años y por tu ayuda te doy las gracias.
Tal y como dices los encuentros no son casuales sino causuales, gracias de nuevo meiga.
Como tengo mucho trabajo y no sé ni como empezar, recuperaré algo que escribí el 4 de Agosto de 1994 cuando tenía 20 añitos. Aunque ahora cambiaría algunas cosas respetaré el texto tal y como lo sentía en aquel momento el cuál acabó convirtiéndose sin yo saberlo en el principio de mi letargo.

"La vida es aquello que te va sucediendo mientras tú te empeñas en hacer otros planes"...JOHN LENNON

El presente es un instante que al momento se convierte en pasado.
El futuro es el momento venidero que forjamos desde el presente.
Nosotros vivimoss el presente con el recuerdo del pasado y el sueño del futuro.
De nuestras vivencias no guardamos mas que los recuerdos pasados que continuamente evocamos en el presente.

Si el pasado está formado por antiguos presentes y el futuro no es mas que la utopía de actualizar nuestros anhelos, o dicho de otra forma, llegar a ciertos presentes, la vida será pues, única y exclusivamente el instante, el presente evocador del pasado y soñador de un futuro.
Nosotros, los seres humanos, hemos de vivir al máximo el presente, exprimiendo su jugo todo lo posible para elaborar un pasado del que podamos regocijarnos al evocarlo y disfrutemos al revivir los antiguos momentos.

Hemos de mirar hacia el futuro, pero sin excesiva preocupación y nunca anteponiendo este al presente, ya que el presente es la vida y el futuro es un sueño que nos llegará a través del presente.
No hemos de malgastar nuestro presente mirando hacia un futuro, ya que es posible que este nunca llegue.

Hemos de vivir día a día, minuto a minuto, ya que nuestro ser es un cúmulo de vivencias. No por esto hemos de despreocuparnos del futuro, ya que este acabará convirtiéndose en presente y posteriormente en pasado. Se ha de buscar el equilibrio entre los tres tiempos: conseguir un grato pasado viviendo al máximo el presente y abarcando un hermoso futuro.

¡ Disfruta el momento y busca el equilibrio entre los tres tiempos!