
A veces es un problema mirar al cielo porque no vemos lo que pisamos, y por desgracia, estamos hechos para hacer el camino de la vida andando y no volando. Nuestro constructor nos dio la mente de un pájaro y luego se olvidó de ponernos alas, debe ser por eso que no paramos de tropezar con todo lo que nos encontramos.
Al final, cuando te entrenas a mirar hacia abajo, te das cuenta que las flores son igual de bonitas que las estrellas y las nubes, y contemplarlas además, hace que no te tropieces.
1 comentario:
Y cuando nos detenemos a mirar las flores del camino, si clavamos la vista en el suelo... como no tropezar también con un imprevisto de frente. Miramos alto, muy alto a las estrellas... y caemos a la tierra desconociendo cuán cerca estaba esta de nosotros.
Cómo encontrar el equilibrio? es difícil... mentes soñadoras que necesitan caminar más este mundo y no entre nubes, y gentes de arraigos terrenales que deberían intentar volar...
Me ha encantado lo que has puesto de 'nos dio mente de pájaro y se olvidó de darnos alas' y en definitiva todo. Siempre llegas oportuno... un abrazo muy grande!! :)
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